sábado, 4 de mayo de 2013

Uso de la Piedra en la Construcción de los Fortines del Desierto (Capítulo IV)

Uso de la piedra en los Fortines del Desierto IV Después de 1810: Fuerte Independencia de Tandil Si bien, ante las invasiones inglesas de 1806 y 1807, varios caciques indios ofrecieron al Cabildo de Buenos Aires, colaborar en su rechazo si volvían, las relaciones con el aborigen si bien algo suavizadas, seguían siendo una preocupación. En el Sur de Córdoba, tres fuertes constituían la fluctuante frontera: el de La Carlota, el de la Concepción (actual Río Cuarto) y Achiras; en Mendoza San Carlos y el nuevo San Rafael, servían de sostén relativo a los pasos de tribus chilenas, y en Buenos Aires la frontera norte del Salado, era el límite presunto. Constituido el Gobierno patrio en 1810. es Mariano Moreno quien redacta el Decreto donde evalúa la reparación de las fuertes fronterizos, comisionando al respecto a Pedro Antonio García en "la necesidad de arreglar las fortificaciones de nuestra frontera e influencia que debe tener este arreglo en la felicidad general" po lo que lo comisiona a "vistar todos los fuertes de nuestra frontera, averiguar su estado actual e informar los medios de su mejora". El informe de García en 1811 luego de su expedición, y otros posteriores, proponía llevar la frontera hasta el Río Colorado, para luego extenderla al Río Negro, estableciendo fuertes en las Sierras de Tandil, Vulcan (Balcarce) y de la Ventana, donde se asentaban las bases de los malones, pero este criterio iba a ser postergado por los sucesos anárquicos de la época . Solo consta la creación entre 1815 y 1817, de una guardia en Kakel Huincul, por parte del jefe de Blandengues Ramón Lara, en lo que hoy sería Maipú, sin constancia de la costrucción del fuerte cuyos planos circularon luego. No sería hasta que Martín Rodriguez produjera tres expediciones sucesivas, que la frntera real cambiara, y pese a que se ha considerado fallida su expedición a Sierra de la Ventana en 1823, es en ella que se deja establecido un bastión a futuro, como fuera el Fuerte Independencia en el posterior Tandil. Esto haría que la línea de frontera que en 1819 se había extendido sobre la costa (ver (3), avanzara hasta Tandil (4). Fig 26:Límites de la frontera con el indio en 1819 (3), y 1823 (4) En efecto. Pese a que Rodriguez volvió a Buenos Aires por una revolución, Rondeau, al frente de 2500 soldados y el Ingeniero Ambrosio Crámer con dos ayudantes, reconocen el sitio a fines de Marzo de 1823 y construyen el fuerte provisorio, que se inaugura el 3 de abril de ese año. Luego se haría sobre la misma planta la construcción definitiva. D´Orbigny da detalles que hablan de una planta de 200 a 220 varas de lado con 4 baluartes que no dejan cortina intermedia, y un revellín, que "le daba el aspecto de un cuero de vaca extendido", con un foso perimetral y dos corrales externos al mismo, así como el cuartel de cazadores. Sobre los planos de Crámer (que debió partir), para el fuerte y la planta urbana, ejecutó la construcción el maestro artillero Santiago Warcalde con la supervisión del Ingeniero José María de los Reyes. Fig.27: Planta del Fuerte Independencia y desarrollo urbano de Tandil. La zona introduce una variante fundamental en las construcciones de Fuertes y Fortines de la Provincia de Buenos Aires, limitadas en la llanura sedimentaria a disponer de madera, barro y paja como materiales casi excluyentes, debiéndose a veces fabricar los adobes, o traer ladrillos de grandes distancias. La existencia de piedra en las Sierras de Tandilia, permitirá su aplicación en las murallas y el revestimiento del foso. Al respecto, en un reciente viaje, hemos obtenido fotos que demuestran que el plano de clivaje casi horizontal, facilitó su extracción y disposición tanto para carga normal a ese plano, como para revestimiento paralelo al talud. Fig. 28: Sierras de Tandilia con plano de clivaje horizontal El Museo del Fuerte Independencia de Tandil muestra una maqueta del fuerte y en letreros laterales indica detalle de volúmenes de tierra y piedra y métodos involucrados en la construcción, así como algunas piedras del mismo y un cañón de los que se instalaron en los baluartes. Estos baluartes tenían la particularidad de partir del eje de la planta y crecer en altura hacia los extremos, hasta 3,35 metros . fig. 29 y 30: maqueta, piedra y cañón del Fuerte de la Independencia (Museo del F. de la I. de Tandil) Al analizar los esquemas que acompañan esa maqueta y la propia maqueta, encontramos el talud ( C ) perimetral, el relleno interno ( D ), el foso perimetral ( B ) y una berma (A), que presumimos no existió y que creemos se basa en las ruinas residuales ya sin Fig. 31: Esquemas del autor piedras, ya que como indica la figura 2 de nuestros esquemas, hubiera favorecido el paso del foso por el atacante. Presumimos en cambio que o favorecía disponer una capa adicional cubriendo el socavamiento por el agua del foso (figura 3) o lo que creemos según figura 4, marcaba la diferencia de espesor entre la capa resistente sobre el talud (A), con las piedras en plano horizontal, y las de revestimiento del foso (B) con el plano paralelo a este, utilizando siempre barro sin cal, como material de liga, lo que bajaba la durabilidad. Al respecto se incluye una foto que si bien está indicada como Fuerte Independencia, se refiere al muro de corrales anexos, similar en el tratamiento de la piedra. fig. 32: Corral con murete de piedras en zona Fuerte de la Independencia

Uso de la Piedra en la Construcción de los Fortines del Desierto (Capítulo III)

Uso de la piedra en los Fortines del Desierto III Durante la dominación española, en el interior de la gobernación y el Virreinato: Fortines de Buenos Aires Ya vigente la construcción de fortificaciones al estilo francés, incluyendo baluartes, y otros elementos como revellines, introducidos por Vauban y sus discípulos, los constructores españoles, que originalmente habían seguido la escuela italiana, en el final del siglo XVIII estaban abiertamente volcados al estilo galo. Había sido fundamental para extender la frontera con el indio hasta la ribera norte del río Salado y evaluar acciones posibles para extenderla, la expedición desarrollada en 1770-1771 por Manuel Pinazo, en tiempo del Gobernador Bucarelli. El mismo, al frente de los Blandengues, atravesó el Salado, pasó por Cruz de Guerra (actual 25 de Mayo) Sierra de la Ventana y llegó hasta las riberas del Río Colorado para volver por las Sierras de Vulcan (actual Balcarce), y si bien no logró que los fuertes a construir se llevaran a esa línea, se materializaron los nuevos fuertes de Chascomús, Monte y Rojas, con guardias intermedias en Ranchos, Navarro, Lobos Y Carmen de Areco, a un costo total de 200.000 pesos fuertes. En el mismo año de 1776. en que arribará Cevallos trayendo la nueva de la creación del Virreinato del Río de la Plata, Vértiz propone reforzar todas las guardias, pasando a ser fuertes. Juan José de Vértiz (a pesar de las descalificaciones sobre sus decisiones de orden militar que hiciera Cevallos) contaba con un asesor calificado el Teniente Coronel de artilleros Francisco de Betzebé y Duclós, que no solo encabezó las nuevas construcciones de fuertes bajo el virreynato de Cevallos, sino que ya en 1776 proponía establecer dos fuertes en Sierras de Tandil y Vulcan (actual Balcarce). Luego se ocuparía de fortificar Montevideo. Cevallos construye el Fuerte Melincué al sur de Santa Fé y es relevado en 1778, cuando preparaba un ataque masivo a las tribus del sur de la actual Provincia de Buenos Aires, volviendo Vértiz ya como Virrey, quien ahora critica los fuertes de Cevallos, diciéndole en la memoria que deja a Loreto:"solo hallé tres corrales a los que llamaban fuertes....". Es así que en 1778, el ya Virrey Vértiz, decidiendo reforzar las poblaciones establecidas en la frontera interior de los ataques de las tribus de aborígenes no asimilados, ordena que se levanten fuertes uniformemente, con sólidos materiales y "con buenas estacadas de ñandubay, anchos y profundos fosos, rastrillo y puente levadizo, con baluartes para colocar artillerías". Fig 19: Recreación en Saldungaray de un Fortín del desierto, según los cánones usuales Menciona asimismo la obligación de crear los corrales externos a la empalizada para garantizar la presencia de la caballada y las reses necesarias a la supervivencia, criterios que pasarán a ser norma de los fortines desde ese momento. Estos criterios harán que los fortines atraviesen sin cambios los gobiernos de los virreyes Loreto y Arredondo, y es el virrey Melo, quien en 1796, solicita al calificado Félix de Azara. que realice una inspección de la frontera con el indio. Este acompañado del infaltabla Manuel Pinazo y el luego famoso Ingeniero Pedro Ceviño reconoce la línea de frontera, y expresa respecto a los fuertes: "He visto con no poca admiración, que el que dirigió los actuales, los delineó por las reglas de la arquitectura militarm dictadas por el famoso Vauban, con baluartes y flancos arreglados, circundándolos de estaca y foso".El crédito debe darse a Betzebé Al mismo tiempo propone fundar nuevos fuertes más al sur llegando a proponer la isla de Choele Choel, pero el plan no progresa, y esa línea se mantendrá hasta la etapa independiente. Fig 20: Plano de las fronteras con el indio, en la actual Prov. De Buenos Aires en 1810. Desde 1770 solo se avanzó desde los alrededores de Buenos Aires hasta la ribera norte del Río Salado (marcado en rojo). Fortines de Cuyo El otro sector donde la situación con el ataque de los malones obligó a contruir fortines, fue el sur de Mendoza, con la particularidad de que el terreno permitía usar piedra en partes de su estructura. Allí entre 1770 y 1772 se costruye el Fuerte de San Carlos, de planta cuadrada con baluartes esquineros, rodeado por un foso de 4 metros de ancho, y con la particularidad de que sus gruesos muros, a pesar de estar conformados por adobes, estaban fundados sobre cimientos de piedra bola, de bordes redondeados, de la que los glaciares y ríos de montaña, arrastraban y redondeaban a su paso, asentada con cal (traída presuntamente de Córdoba) materializando los ya usuales cimientos "de cal y canto" Solo perdura un baluarte de aquel fuerte donde San Martín parlamentara con los caciques, pidiéndole autorización para cruzar la cordillera por los pasos que ellos ocupaban Fig. 21 y 22: Restos del Fuerte San Carlos (1772), con muestras del uso de piedra bola en sus cimientos Años después y en base a los continuos ataques de tribus que escapaban luego por la Cordillera a Chile, el Virrey Rafael de Sobremonte decide parlamentar con las tribus amigas del sur mendocino, y se determina que estos cederán terreno para que se construya un fuerte que en homenaje al Virrey se llamará San Rafael del Diamante. El mismo, cuya construcción inicial se debe al portugués Miguel Telles y Meneses, se inicia en enero y se inaugura en abril de 1805, en la confluencia de los ríos Atuel y Diamante. Con un traslado efectuado en 1810 consta de una planta cuadrada, con baluartes tambien cuadrados, y sus muros de adobes, están fundados como el San Carlos, sobre piedras redondeadas asentadas con cal. Trabajos realizados por el arqueólogo Humberto Lagiglia, han permitido mostrar parte de sus muros y cimientos así como la planta y disposición. Fig 23; 24; y 25: Planta, muros y cimientos con uso de piedra, del Fuerte San Rafael del Diamante (Mendoza 1805-1810) Ambos fuertes han sido declarados Monumento Histórico, en fechas recientes.

Uso de la Piedra en la Construcción de los Fortines del Desierto (Capítulo II)

Uso de la piedra en los Fortines del Desierto II Durante la dominación española, en los fuertes de la costa atlántica: Con la segunda fundación de Buenos Aires, en 1580, Juan de Garay ya destina una manzana para la costrucción de un fuerte, que con idas y vueltas llegará hasta 1850 completo y demolido parcialmente hasta 1880. Su estudio lo hemos desarrollado aparte (y puede consultarse el blog Foro de la Memoria Patricios, y la Rede de Cidades Fortificadas) En su construcción se utilizaron piedras de las existentes en la ribera y otras traídas de la Isla Martín García, combinadas con barro y luego con mortero de cal. Fig 8: Planta del Fuerte Don Juan Baltasar de Austria en Buenos Aires. Simultáneamente en 1585 se frustra un proyecto de Bautista Antonelli, revisado por Tiburcio Spanocchio (dos monstruos de las construcciones fortificadas en España y el Caribe) que intentaba hacer dos fuertes en cada ribera del Estrecho de Magallanes, ya que al hundirse el barco que trasladaba a Bautista Antonelli con los materiales, en la Isla de Santa Catalina, lo construido luego en el lugar por Pedro Sarmiento de Gamboa, estuvo lejos de ser una fortificación. Y más tarde por no poder suministrarle alimentos perecieron todos sus ocupantes. El proyecto contenía dos baluartes un revellín y un muelle de cada lado, y cañoneras en las cortinas que daban al estrecho, y buscaba trazar una línea de cadenas entre ambas fortificaciones para evitar el paso de embarcaciones hacia el Océano Pacífico. Fig 9: Proyecto de Bautista Antonelli-Tiburcio Spanocchio para ambas riberas del Estrecho de Magallanes. (Digitalización del Museo Naval de España) Lo cierto es, que desde esos años hasta casi dos siglos después las fortificaciones costruidas en otras plazas de las colonias españolas (Valdivia, El Callao, y El Caribe) despreciaban la costa del Atlántico, cedida en todo el actual Brasil a Portugal por el Tratado de Tordesillas y despreciado respecto a la ruta del Pacífico (El Callao-Panamá-La Habana-España) para transportar la plata de Potosí. Algunos sucesos vendrían a cambiar la situación estratégica y España se vería obligada a atender sus colonias sobre el Atlántico. En efecto la Fundación por los portugueses de Colonia del Sacramento (1680) y la primera Montevideo (1722) así como las incursiones de holandeses, franceses y sobre todo ingleses en puntos de la costa patagónica, ya los habían puesto en alerta. Al efecto se pueden encontrar cartas hechas por franceses en 1745 que adjudican el sur de la Patagonia a los ingleses. Fig 10: Carta de Mauvier (1745) Pero es la publicación de un jesuita que había estado en la Patagonia, y elaborado cartas y planos, Tomás Falkner en Londres en 1774, la que marca las debilidades de las posesiones españolas en esos territorios, y apura a los hispanos a considerar esas colonias. Al mismo tiempo se conocen planos como el de Bowen de 1747, donde no figura Argentina ni Uruguay, y se incluye a la Patagonia como chilena y a la banda Oriental como portuguesa (lo sería años después) y solo menciona el "País de las Panpas" en la llanura pampeana. Fig 11: Plano de Bowen 1747 Fig.12: Plano 1748 de la Costa Patagónica que marca el recorrido de Juan de Orozco en 1718 y señala Bahía Sin Fondo, Bahía San Julián y Río Gallegos Se crea en 1776 el Virreinato del Río de la Plata, poniendo al frente a un guerrero como Pedro de Cevallos, que, aprovechando su anterior experiencia como Gobernador de Buenos Aires, se ocupa de fortificar San Miguel y Santa Teresa en la frontera con los portugueses, y recupera importante territorio que incluye Colonia del Sacramento. Al mismo tiempo con Vértiz desplazan fuerzas a las misiones de las que se ha expulsado a los jesuitas, y planean fortalecer la frontera con el indio y la costa patagónica. Ayuda a esta intención la Real Cédula redactada por el Ministro de Indias Don José de Galvez propiciando establecer una base de pesca de ballenas en Bahía San Julián. Luego extiende esa intención a Bahía Sin Fondo y nombra Comisario Superintendente de ambas a Juan de la Piedra. Este alternando con los hermanos Francisco y Antonio de Biedma fundará en 1778 San José en la Península de Valdez, y luego Puerto Deseado y Carmen de Patagones, en la ribera sur de la desembocadura del Río Negro, que luego mudará a la ribera norte. Las instrucciones de Vértiz establecían a de la Piedra eran que: "examinará con los inteligentes el mejor sitio, y levantará el Fuerte, no muy alto por la molestia de los vientos"..Luego debe costruir otro fuerte en Puerto Deseado y finalmente otro en la Bahía de San Julián que será llamado Floridablanca, en honor al Conde de ese nombre y superministro en España, que impulsara el proyecto. Fig 13: Planta del Fuerte de Floridablanca El Fuerte en Bahía San Julián que llevará el nombre de Floridablanca, será de planta cuadrada, con cuatro bastiones y muralla ensanchada abajo, y perdurará hasta su abandono por orden real de 1783, cuando el emplazamiento había podido estabilizarse. Recientemente, excavaciones del equipo encabezado por la arqueóloga Dra. M. Senatore, pusieron en evidencia su planta y otras cuestiones relativas a la colonia ocupante y su comportamiento social. Simultáneamente se muda Carmen de Patagones a la ribera norte del Río Negro, y con planos proyectados por el Ingeniero José Perez Brito en 1779, se establece este bastión que permanecerá como baluarte frente al indio y el ataque de naves foráneas casi en soledad, hasta la construcción de la Fortaleza Protectora Argentina (en Bahía Blanca) en 1828. Fig 14: Ubicación de los fuertes construidos antes de 1783 (Dib. Del autor) 1) Ubicación definitiva del Fuerte Carmen de Patagones, 2) Ubicación inicial del mismo. 3)Fuerte San José. 4) Fuerte Puerto Deseado. 5)Fuerte Floridablanca en Bahía San Julián. 6) Fortín en Río Negro. 7)Fortín en isla Choele-Choel. No hay datos certeros que aseguren el uso de piedra en el Fuerte de Carmen de Patagones, y las fotografías parecen mostrar que solo se usaron adobes de gran tamaño, pero la técnica del trabajo en piedra ya era utilizada como lo demuestra el informe de Francisco de Viedma al fundar en 1782 en la ribera sur del Río Negro a 5 leguas de Carmen de Patagones, otro fuerte "defendido por los pedreros y la artillería", estimamos que se refiere a baluartes, (si bien podría presumirse que la piedra era para lanzarla a los atacantes) ya que luego al llegar a la isla Choele-Choel establece allí también un puesto donde se utilizan "pedreros en batería".. Lo cierto es que el Fuerte de Carmen de Patagones cuyos planos y fotografías muestran una planta cuadrada con cuatro baluartes y una importante alzada, con el estilo francés predominante, en la parte alta del acceso al Río Negro, perduraría hasta que el crecimiento urbano de Carmen de Patagones, determinara su demolición. Fig 15: Planta del Fuerte de Carmen de Patagones (publicada por J. Raone en "Fortines del Desierto 1969) Fig 16:y 17 Fotografías del Fuerte de Carmen de Patagones (Pozzo 1879-AGN) Fig 18: Torre del Fuerte de Carmen de Patagones (Fotografía public por J Raone "Fortines del Desierto, 1969) Mientras tanto, atendiendo otro frente de conflicto a considerar, ya los Gobernadores habían intentado expandir la frontera interior con el indio, y los virreyes procurarían algo similar.

Uso de la Piedra en la Construcción de los Fortines del Desierto (Capítulo 1)

Uso de la Piedra en los Fortines del Desierto I Introducción. Se ha considerado en términos generales que los fortines que marcaron en distintas etapas la frontera entre el cristiano y el indio, eran de madera, con las empalizadasde palo a pique, a veces sobre un talud de tierra, rodeadas por el foso y mostrando el mangrullo como única ingeniería tambien en madera, y alguna habitación de poca monta para alojar a los soldados. Si bien en muchos casos ha sido así, y lo muestran tanto las fotos de Pozzo en 1879, como los informes militares de la época, en varios otros se utilizaron adobes fabricados en el lugar o traídos de fuertes cercanos, y en otros que serán objeto de nuestro estudio particular se usó piedra en algunos de sus componentes. Algunas recreaciones de Fortines como el Mercedes (entre Bahía Blanca y Carmen de Patagones) o el Pavón (en Saldungaray), sin ser demasiado fieles a los originales, se han representado utilizando esencialmente madera en empalizada y mangrullo y adobes en las casas interiores. Fig 1; 2 .y 3: Recreación Fortín Pavón (Saldungaray) si bien el original tenía un baluarte central en piedra que no ha sido incluido, estaba sobrelevado respecto al terreno y en la otra banda del arroyo Sauce Grande (Fotos del autor) En una ideal clasificación de las construcciones fortificadas, el uso exclusivo de madera, pondría a las mismas en un nivel inferior, ya que el uso de un material perecedero hace que la durabilidad de toda la obra, quede comprometida. En esa misma escala ideal, el uso de adobes (moldeados con tierra de la zona y secados al sol), en las empalizadas y construcciones interiores, se ubicaría un escalón más arriba, todavía mejor considerado cuando en vez de adobes se usan ladrillos (secados en horno). Yendo también a las fotos de Pozzo, que acompañaron las campañas de 1879 y 1880, constatamos el sistema constructivo que aplicaban para confeccionar los muros de adobes como en el fortín General Roca. Si bien hay un progreso en la durabilidad de los materiales, los ataques de los indios, los vientos y lluvias intensas de la llanura pampeana y el descuido en el mantenimiento, transformaron en ruinas a la mayoría de los construidos con adobes, manteniéndose algunas construcciones interiores (construidas con ladrillos) luego reconstruidas o integradas a cascos de estancias como podremos ver. Fig 4 Recreación del Fortín Mercedes, último apoyo de la línea que partía de Bahía Blanca y concluía en Carmen de Patagones, luego acompañado por el Fortín Colorado. Fig 5.: Muros de adobes en el Fortín General Roca.(Foto de Pozzo 1879- AGN.) Hay que recordar que obras maestras del género como el Palacio Ducal de Urbino, proyectado por el arquitecto Laurana y construido por el genio del Renacimiento arquitecto-ingeniero Francesco Di Giorgio Martini, están construidos con miles de ladrillos, si bien la portada en mármol y algunos elementos de las fundaciones son en piedra. Resulta entonces que sin el uso de la piedra los fortines del desierto hubieran quedado en un nivel intermedio, en esta escala de categorización de las construcciones fortificadas, pero la piedra se usó y no eventualmente, sino con un uso programado en varias de las construcciones de fortines. ¿Cuales fueron las condicionantes para su uso? Pues la existencia de piedra en la zona, y su facilidad para ser fraccionada y trasladada a los lugares de aplicación. La llanura Pampeana, sedimentaria y plana, solo ofrece tales cualidades en la zona Sudoeste, a través de las cadenas de Tandilia y Ventania, que irrumpen casi intempestivamente en medio de la pampa. La Primera cruzando de NO a SE desde Pehuajó hasta el Cabo de las Corrientes (Mar del Plata) y la segunda proyectándose por debajo llegando sus estribaciones casi hasta Bahía Blanca. El otro elemento necesario fue la de un proyecto común que la considerara como material de uso, y tal situación se da en las construcciones precampaña de Roca, desde 1870 en adelante en los fortines que cerraban la Zanja de Alsina por el sur, que proyectara el Ingeniero Germán Wysocki, si bien como veremos, ya había sido usada en construcciones previas, como el Fuerte Independencia (1823) que diera origen a la ciudad de Tandil. Fig 6 y 7: Maqueta de la planta del Fuerte Independencia de Tandil existente en el Museo del Fuerte Independencia (Fotos del autor). Pero para evaluar el progreso de las construcciones fortificadas que concluyeron en 1880 (por cuanto luego de la Campaña de Roca, esos fortines ya dejaron de tener sentido) iremos más atrás a buscar elementos desde la época de la dominación española.

lunes, 11 de marzo de 2013

AMIGOS BAJO CUERDA (Rioja y Caseros y San Juan y Boedo)

Por años me pregunté como era posible, que dos esquinas hermanadas por la tradición y el progreso como San Juan y Boedo, y Caseros y (La) Rioja no tuvieran un medio de comunicación que las uniera. los "Artistas del Pueblo" y la Peña Pachacamac, como nudos de una pasión gemela por lo cultural con sangre de pueblo, o las vidas comunes a ambas esquinas de Julián Centeya y Homero Manzi, o José González Castillo, y su hijo Cátulo, al que seguramente quiso ponerle Catulo (como el poeta romano) pero al que el verso (sic) le jugaba en contra. No me creo lo de "Descanso dominical", para mí siempre fue una broma de boliche, jugando con el significado de "Domingo" que sí es un nombre. Recorrí con la memoria los orígenes también asociados, entre ese matadero que tenía comisaría en la esquina de Caseros y Rioja sur y esas cuadras de Boedo donde se vendía el cuero que venía de los Corrales. Y en los corsos multitudinarios que bullían en ambas esquinas, y que algo desteñidos aún movilizan a su gente. Si habré pensado en llegarme hasta la terminal del 134, para exigirle que en vez de cruzar Boedo por Garay, se acercaran a San Juan; o a la del 160, para protestarle por atravesar Caseros tan cerca de (La) Rioja y no arrimarse a la esquina. Boedo y Rioja (basta de embromar con La) hasta compitieron en aquello de ser "la Florida del Sur", preciado galardón que denotaba la nobleza propia del arrabal. Caminar hasta Sáenz, o desde Sáenz por Caseros, o hacerlo por Boedo, desde San Juan hasta Garay, para ir en colectivo, de esquina a esquina me resultaba tan ridículo como tomar un taxi, y de puro renegado, me hacía el recorrido gastando la ya débil suela de mis 41. Pero la unión estaba llegando, lenta y subrepticiamente, como corresponde a dos barrios que se respetan y aprecian, pero que no se pueden dar el lujo de demostrarlo. Porque sus corazones vibran con la misma intensidad, por dos divisas que se reconocen complementarias pero que por eso mismo, como polos iguales de un imán, rechazan asociarse. Por arriba y a la vista, era muy difícil reunir a esas dos esquinas de tango y de guapos, de "cuervos" y "quemeros", de los que eran de allá o eran de acá, había que hacerlo bajo cuerda, o mejor dicho, bajo tierra. Cuando ya desesperábamos de poder comparar el café del "Homero Manzi" o de "Sur", con el de "La Quintana" o "Arabar", cuando pensábamos que la estatua de Monteagudo iba a seguir aislada del "Paseo de las esculturas", un ruido sordo a nuestros piés nos dio la pista para irrumpir en cualquiera de ambas esquinas desde las entrañas, y sin aviso previo. Hacía falta el subte, combinación de por medio, para ligar las dos esquinas más tradicionales de Boedo y Parque de los Patricios, y esperar un tiempo para que se una la hermanita perdida de Pompeya, cuando deglutiendo tierra, (o más bien agua en este caso) el mismo llegue a Saenz y Roca (ahora Fco. Rabanal) donde todavía existe La Blanqueada. Manuel Vila

domingo, 3 de marzo de 2013

Los Querandíes no existieron

Los Querandíes no existieron

1)¿Y QUIEN LOS INVENTO?
De nuestro trabajo anterior publicado en el blog "Foro de la Memoria Patricios", dedicado a investigar la Teoría de Fourlong, sobre el sitio donde se fundara la Primera Buenos Aires en 1536, rescataremos un comentario que fue parte de ese texto, pero que conlleva en sí mismo una afirmación de peso en nuestra historiografía:

"Los Querandíes no existieron".

Aclarando que la afirmación no apunta a negar su existencia real, sino su caracterización como grupo aborigen diferenciado, y tomando partes de aquella investigación, afirmamos que el vocablo es en realidad una adaptación al castellano de un término latino que Schmidl usó para calificar su situación de carecientes (opción de gente caritativa) y no una denominación real de grupo aborigen independiente, y que esa adaptación fue efectuada por Pedro De Angelis en 1836, al publicar una nueva traducción del texto de Schmidl, publicado originalmente dos siglos y medio antes,

Este hombre "prócer" de la cultura en tiempos de Rosas, generó otros inconvenientes (como el estudio de la distancia a la que se encontraba el poblado del Río de la Plata a partir de traducir meil por leguas y no por millas, adoptando caprichosamente el criterio de que eran Millas francesas que se correspondían a tres millas españolas, equivalentes a una legua, simplemente porque era la medida de distancia prevaleciente en la España de su tiempo, pero no la usual para Ulrico Schmidl. Ya veremos otros errores en que incurre De Angelis, por considerar a Schmidl un ignorante.
Tampoco indica diferencia entre millas terrestres y náuticas, ni justifica la equivalencia elegida entre millas y leguas.


Y como las traducciones posteriores de Lafone Quevedo de 1903 y la de Wernicke, toman este criterio en general, si bien Lafone duda de tal validez (según lo expresado arriba) llevan a Furlong, a usar indistintamente ambas medidas segón conviniera.
Para analizar lo previo a la creación del vocablo Querandíes, por De Angelis, debemos revisar la historia del texto de Schmidl.

2)¿ESCRIBIO SCHMIDL EL TEXTO ORIGINAL? ¿EN QUE IDIOMA?

En el prólogo de la traducción de Lafone Quevedo, publicada en 1903, Bartolomé Mitre afirma sobre su pluma:
"Sin vuelo literario alguno, parco en el comentario, sobrio y escueto en la adjetivación, el equívoco solo surge como consecuencia del lapso transcurrido entre los sucesos y la época en que fue redactada su Crónica del viaje a las regiones del Plata, Paraguay y Brasil".Schmidl relata como un cronista, o más aún como lo que era, como un militar, y si bien no sabemos si lo escribió él directamente o un superior con capacidad para la escritura, podemos analizar ambas opciones.


¿EL TEXTO DE PROPIA MANO DE SCHMIDL?

En 1882 se publica en España una detallada biografía de Ulrico Schmidl, hijo de un segundo matrimonio de quien fuera por tres veces Burgomaestre de su Straubing natal, pero tercero en la orden de sucesión de la fortuna paterna. Al morir el mayor (Friedrich) el segundo llamado Thomas, pasa a ser propietario de todos los bienes. .
Ulrico presumiblemente nacido en 1510 ó 1511, debe haber accedido a estudios importantes dada la situación familiar, aunque su condición de segundón, lo obliga a buscar otros horizontes.


Así aparece en 1534 en Regensburg como dependiente de comercio, y de ahí se presume que surge su conexión con los dueños del embarque que acoompañará luego a América. Al mismo tiempo se familiariza con el lenguaje comercial, los tipos de mercaderías y navíos, y fortalece su formación como soldado de infantería. Así expresará vivamente y con conocimiento todo lo que observa en su viaje.


Nos vamos acercando a la situación en que puede haberse encontrado Ulrico Schmidl al volver por un llamado de un hermano, luego de sus veinte años de aventura americana a su natal Straubing en enero de 1554, de la que se mudaría a la cercana Regensburg en 1562 para morir presuntamente en 1581. .
Resultaría muy largo el período desde 1554 hasta 1564 que es la fecha de la contratapa del manuscrito en alemán que se publica en 1567. No quedarían motivaciones, ni precisión en la memoria, de haber pasado diez años, por lo que presumimos que hubo un manuscrito previo y en latín.


¿ Hay razones para presumirlo? Las hay.

En efecto el llamado de Thomas estaba fundado en sus problemas de salud y la obligación de prevenir su fallecimiento y la división posterior de su fortuna.
En efecto Thomas fallece ocho meses después de llegar Ulrico a Straubing, y este recibe la mitad de sus bienes y el blasón familiar.
PERO HAY ALGO MUY IMPORTANTE. Thomas, de vasta cultura, deja para los estudiantes de la familia una renta, con la condición de que si no los hubiera, la misma vaya para dos estudiantes de la Universidad de Ingolstad QUE DIERAN PRUEBA DE SABER BIEN EL LATIN.Y en la carta fundacional de la institución (fundada en 1472 en pleno auge humanista) Ulrico aparece como albaceas testamentario de la voluntad de su hermano. .
¿Por qué o para qué habría Thomás de dejar este legado a Ulrico, si no era para volcar en la lengua culta de toda europa (el latín) las increíbles aventuras transoceánicas de su hermano?
Hay partes del texto que demuestran conocimiento de lecturas de griegos y romanos: así compara a Alvar Nuñez Cabeza de Vaca con un personaje de Terencio, y en otra parte afirma de los Tupís que andaban "borrachos como las manadas de puercos de Epicuro". .
Por él o por otros, el texto indica cultura y conocimiento del latín, y en esos tiempos el lenguaje escrito era el latín, aunque la lengua de cada lugar predominara oralmente.


3)¿EL TEXTO ESCRITO POR UN TERCERO A PARTIR DE SUS RELATOS?

¿
POR UN MILITAR?

Al respecto conviene citar de la nombrada obra "El Ejército romano y la Literatura", de M. A. Robles, en un capítulo titulado –Vida Social-: "El hecho de que todos los documentos hallados en Vindolands fueran escritos por oficiales, apoya la creencia de que muchos de los hombres pertenecientes a los rangos inferiores de la jerarquía militar romana eran analfabetos.
La lengua empleada era siempre el latín. Incluso los soldados galos, britanos y germanos, cuyas lenguas nativas eran de origen celta o germano, escribían a sus familiares en latín. Este hecho no significa que hubiesen perdido la capacidad de hablar en su lengua de origen, sino que, simplemente esas lenguas no llegaron a desarrollar una forma escrita. Los registros de Vindolands indican que los hombres se dirigían a los oficiales superiores como domine (señor)".

La opción es posible y el idioma presumido es sin dudas el latín.

¿POR UN CIVIL?
Tenemos todo el derecho a pensar que la "renta" a esos estudiantes de latín de Ingolstad que deja Thomas, era para volcar a esa lengua los relatos de Ulrico, o para ayudarlo a hacerlo. No existe otra justificación de tal forma de "contratación" de ellos para Thomas, que sabía que se moría.
Al respecto vale la pena transcribir a Tesler cuando afirma:
"Del trabajo se publicó una edición en alemán por el año 1567, sin ser reeditado en vida de Ulrico Schmidl pues falleció, según se supone en 1581.
Un segundo manuscrito cuyo paradero es desconocido por los especialistas, sirvió a Levinus Hulsius (el editor luxemburgués) para la publicación del mismo en alemán y en latín (1599) independientemente. Se trata de la tercera edición alemana y la segunda en latín".

En ese mismo tiempo De Bry publica en latín otra versión, despues de haber publicado en alemán en 1597.
No hay razón para pensar que si en 1599 era conveniente publicar en latín y alemán, no lo fuera en 1567 o antes, en pleno auge humanístico post-renacimiento, y con el latín como emblema de esa cultura.
Lafone completa los elementos al transcribir en 1903 que la primera edición impresa en alemán en 1567 "publicado por Franck de Word, pero corregido y revisado nuevamente", o sea que hubo un texto previo.

Todo indica que el texto original (ese manuscrito perdido) fue escrito en latín por alguien que tomó su relato o por el mismo Schmidl, pero que luego, al ver el interés que suscitaban las crónicas, las pasó a la lengua del país para publicarlas.

Hay tres códices manuscritos en distintos puntos de Alemania, correspondientes al texto o no de 1567, pero no quedó (o aún no se encontró) la versión en latín presumiblemente original. Uno de ellos tiene un tipo de letra general y suscribe el título con una letra distinta y propia de alguien acostumbrado a escribir (lo demuestra al firmar un documento en Asunción el 13/3 de 1549) el propio Schmidl.
Evidencia que no escribió ese texto en alemán sino que lo revisó, lo que aporta otro elemento en cuanto a un original previo.
 
4)LOS QUERANDIES ABREN OTRA PUERTA AL TEXTO ORIGINAL EN LATIN.
Hay pruebas de la existencia de este primer texto en latín: ¡SI!

La prueba fundamental es la palabra Querandíes (entre otras).

Así leyendo los textos vemos que tanto en latín como en alemán se llama a los indios que observan en la zona, al asentar Buenos Aires:
Carendies = carecientes. o dadores de caridad ,
que es el participio presente plural del verbo latino ;
Careo, is, carere, carui, cáritum
=
1)carecer, estar privado de. y 2)brindar ayuda a quien padece una necesidad.
¿Cómo se iba a calificar en el relato en latín a los indios, con tan solo un taparrabos y a veces sin él, sino cono carecientes? .
Y la otra opción también viable de ayudantes, tambien aceptable por cuanto fueron quienes proveyeron de comida por 14 días a los primitivos habitantes de Buenos Aires. Incluso el acento según la pronunciación latina es en la primera e.
Y por supuesto, si Ulrico Schmidl estuvo detrás de la redacción o de la supervisión de los textos en latín y alemán, los términos intraducibles seguían expresándose en latín. O sea que figuraban como Carendies tanto en la versión original latina como en las alemanas. ..


¿Y porqué derivó esa denominación latina a Querandíes?, porque al popularizarse la generalización de las denominaciones dadas a sus grupos por los propios indios, onomatopéyicas y con acento final en su prosodia castellana, como guaraníes, timbúes, mocovíes, a alguien se le ocurrió deformar la denominación de circunstancias del grupo indígena de carendies a querandíes, por simple asimilación fonética, sin que ningún dato de la realidad, los presentara como nación aparte.
Con razón los Querandíes luego desaparecen de la faz de la tierra, es que nunca existieron como grupo independiente sino como una avanzada presumiblemente de los guaraníes hacia el sur o de los pampas hacia el norte.


¿QUIÉN FUE EL "CREADOR" DE LOS QUERANDIES?


Pedro De Angelis en su edición-traducción de 1836.


En efecto, Barcia, aun en el siglo XVIII en la primera edición en Castellano leída en Argentina, sigue con la denominación original.
Es De Angelis en 1836 quien toma la decisión de "enmendar" palabras y entre los ejemplos está Carendies que pasa a Querandíes, o Gratio amico que pasa a García Vanegas, entre otros ejemplos agregando: "y hubiéramos multiplicado esas correcciones si no nos hubiese detenido el temor de enredar más el texto".

Ya lo había enredado bastante tomando millas por leguas, dando por ignorante al autor, y tomando latinismos (como los dos de los ejemplos) por españolismos, y permitiéndose "enmendarlos" sin medir las consecuencias.
Como muestra adicional debemos decir que tanto en latín como en alemán como en las posteriores traducciones al castellano, Schmidl llama también en algunas ocasiones a los propios presuntos Querandíes como Carios (que es una expresión modificada de careo, o sea que vuelve sobre sus carencias, y luego usa el término repetidamente para designar así a los Guaraníes, con lo que puede presumirse que identificó a los luego tomados como querandíes, como parte de esta población que cubría el litoral y el Paraguay.
Y por supuesto, reiteramos que si Ulrico Schmidl estuvo detrás de la redacción o de la supervisión de los textos en latín y alemán, los términos intraducibles seguían en latín.

Como consecuencia secundaria, no creemos que Levinus Hulsius haya modificado el texto latino original en su reedición de 1599, sino que consideramos que el mismo es una copia del auténtico original en latín, elaborado (solo o acompañado), por Schmidl.
 
Investigación actualizada en 2013 por

Ingeniero Manuel Vila

miércoles, 27 de febrero de 2013

Alfonsina Storni y Parque Patricios

Alfonsina Storni y

la Ex Confitería del Zoo del Sur




Como nace una investigación

 
1)Una información conocida
Me he interesado desde la juventud, en estudiar la historia de mi barrio, y en difundirla, a través de recorridos guiados, audiciones radiales, entidades vinculadas a su identidad y memoria, y publicaciones en distintos medios, apoyando en lo posible mis comentarios sobre investigaciones personales, en aquellos puntos sobre los cuales tenía dudas, y a veces sobre los que no las tenía.
En esa línea he llegado por distintas vías, a tratar la existencia aún enhiesta de la "Ex Confitería del Zoo del Sur", magnífica creación de Clemente Onelli, en el Parque de los Patricios de 1914, recreando el Templo de la Fortuna Viril, de su Roma nativa.
Me antecedieron en las investigaciones el Arquitecto Luis Jesús Martín y su colega Aquilino Gonzalez Podestá, antes que sus viajes en tranvía se lo llevaran al barrio de Caballito.
Entre los últimos funcionamientos del solar; (Registro Civil, Parroquia Policial), y los primeros, (Confitería del Zoo, y luego sede de la academia de tejido aborigen, ambos creados por el excéntrico Onelli), se cita su funcionamiento como sede del Teatro Municipal Infantil.
Esta entidad creada en 1913, para brindar rudimentos de actividad teatral a niños, que luego representaban en las plazas porteñas, iba a tener varias sedes iniciales, como la recién creada Dirección de Deportes, en los tres grandes parques de la zona sur; el Avellaneda; el Chacabuco, y el Patricios.


2)
Una información inesperada





En el desarrollo de un programa radial que comparto con el Profesor Eduardo Lazzari, dedicado a polemizar sobre los temas cuyas efemérides se celebran, nos convocó un aniversario de la muerte de Alfonsina Storni, y como un dato más entre las muchas actividades que la misma desarrolló, surgió como un dato menor, haber sido Directora del Teatro Infantil Municipal.


3) Una sospecha motivadora
Sin dudarlo, empezamos a ligar datos para llegar a precisar si sus bucólicas enseñanzas pudieron haberse desarrollado en la romana, ya Ex Confitería. El marco de tiempo se acota, ya que ahondando en detalles, comprobamos que su designación fue por decisión de Carlos Martín Noel, Intendente de Buenos Aires, nombrado por Alvear en 1922, renunciante en 1927 y que desde 1928, se cambió su nombre a Instituto de Teatro Municipal Lavardén, y que coincidentemente, desde el mismo 1927, Alfonsina se muda a Rosario, por un año, y luego viaja a Europa.



4)La pesquisa se complica
Precisando en la vida de Alfonsina, descubrimos que ya en 1921, había sido nombrada docente de la Escuela para Niños Débiles de Parque Chacabuco, por lo que la investigación parecería llevarla hacia esa sede presunta.
Pero como ninguna investigación es fácil, otro dato nos desplaza hacia Parque Avellaneda, ya que desde 1920, Alfonsina vivía en la calle José Bonifacio 2011.
Como para desorientarnos más, documentamos que en ese año, asiste a
reuniones del grupo Anaconda, una agrupación literaria de Capital Federal, en la casa del acuarelista Emilio Centurión, y por si fuera poco, a las de un grupo teatral en los altos del Teatro Empire, entonces ubicado en la esquina de Corrientes y Maipú, con lo cual concluimos que la geografía porteña estaba totalmente abierta a los gustos de Alfonsina.

Y aún se abre más el abanico, cuando confirmamos que además desde 1923 era titular en una cátedra del Conservatorio de Música y Declamación, y también maestra de Castellano y Aritmética en una escuela ¡¡de Bolívar!!.
Está documentado que por agotamiento, debía viajar (¿todavía más viajes?) para descansar a Mar del Plata y Los Cocos.
El lector comprenderá que a esta altura estamos casi tan agotados como la laboriosa Alfonsina, y aún no hemos rescatado ningún dato preciso que la pueda anclar, justo a ella, promotora del feminismo, al Templo de la Fortuna Viril de Parque de los Patricios.



5)El tango la trae al barrio

¿Qué nos sostiene en la búsqueda?
Pocos saben que Alfonsina era una excelente cantante de tangos y que sus dos tangos preferidos eran "Mano a Mano", y "Gira-Gira", de dos jóvenes autores, (Celedonio Flores y Enrique Santos Discépolo) con actividad común en el Café Benigno (de Rioja casi Caseros), donde "El Negro Cele" recitaba, y Enrique con la ñata contra el vidrio, espiaba a su hermano
Armando, mientras se formaba en el barrio, en las letras, la música y el teatro, junto a "Los Artistas del Pueblo", antes de 1923.
Menos conocen las frases de Alfonsina, al inaugurarse el obelisco el 23 de mayo de 1936 cuando afirmó refiriéndose al tango que:
"el barrio Sur era el baluarte de esa canción porteña".
Y como sur, tango y Patricios eran sinónimos indisolubles, y en 1924, muerto Onelli, otras actividades se abrieron paso, fundamentalmente el Teatro Infantil Municipal del que Alfonsina fuera Directora en esos tiempos, ¿quién nos puede impedir que soñemos con los pasos ágiles de Alfonsina, por los remanidos pisos de la vieja Confitería del Zoo del Sur, mientras seguimos con la investigación?

(Queremos aclarar que las fotografías de Alfonsina son tomadas de otros archivos)



Manuel Vila (investigación 2011 actualizada en 2013)